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¿DE DÓNDE VINIERON?

   
 
  Secuencia cronocultural de la prehistoria de la isla de La Palma (Juan Francisco Navarro Mederos y Ernesto Martín Rodríguez)
   
Las primeras teorías sobre la primera arribada de los benahoaritas a La Palma apuntaban que pudieron llegar en torno al 2500-2000 a. C., al establecer un vínculo entre los petroglifos geométricos de la isla con los que aparecen en la cltura megalítica de la Europa Atlántica. Esta hipótesis ha sido desechada debido a que las dotaciones más antiguas no se remontan más allá del siglo III a. C. en la necrópolis de La Palmera (Tijarafe). En la actualidad se piensa que las primeras oleadas pudieron llegar en torno al siglo V a. C.

Su origen se encuentra en alguna de las tribus bereberes del noroeste del continente africano. Sin embargo, todavía hoy, se duda si vinieron por propia iniciativa o fueron traídos por otros pueblos mediterráneos (romanos, fenicios,...).

El número de los primeros pobladores de Benahoare, que en su lengua quería decir "mi tierra", sería muy reducido. Con el transcurrir del tiempo, tanto por crecimiento vegetativo como por llegada de nuevas gentes, la población se fue incrementando paulatinamente hasta alcanzar el sobrepoblamiento que se aprecia a finales del siglo XV.

Respecto al aspecto físico de los benahoaritas, los autores antiguos coinciden en señalar que los palmeros eran los más altos de Canarias, llegando a hablar incluso de gigantes. No obstante, los escasos estudios científicos que se han hecho nos hablan de una estatura media de 1,70 m para los hombres y 1,65 m. para las mujeres. Otro hecho que destacan las crónicas es la fuerza y fiereza de las mujeres.

 

¿CÓMO SE ORGANIZABAN SOCIALMENTE?

A decir de los cronistas, eran muy belicosos y mantenían entre sí frecuentes escaramuzas que, a veces, se tornaban en auténticas guerras civiles en las que se veían implicados todos los cantones como, por ejemplo, las que enfrentaron a Atogamtoma (señor de Tijarafe) con Tanausú (Aceró) o Mayantigo (Aridane).

   
 
  Bandos prehispánicos
de la antigua Benahoare
   

El órgano básico de cohesión social lo constituía la familia, que puede ser nuclear (padres e hijos) o extensiva (linaje con un antepasado común). El principal órgano de gobierno era el tagoror, donde se discutían todos los aspectos que afectaban a la comunidad.

Según J. Alvárez Delgado la antigua Benahoare tenía un sólo rey en 1460. A su muerte, el espacio insular se dividió en 12 bandos independientes, que abarcaban desde la costa a la cumbre, excepto Aceró. Esta hipótesis parece confirmarse porque todos los capitanes estaban emparentados entre sí. Cada cantón podía ser gobernado por uno, dos y hasta tres hermanos. Los bandos prehispánicos eran los siguientes: Aceró (Tanausú, 12 en el mapa), Tixarafe (Atogmatoma, 11), Tagalguén (Bediesta, 10), Tagaragre (Tediaba y Autinmara, 9), Adeyahamen (Bediesta, 8), Tenagua (Atabara, 7), Tedote (Tinisuaga, Agacensie y Ventacayce, 6), Tigalate (Juguiro y Garehagua, 5), Ahenguareme (Echentire y Azuquahe, 4), Guehebey (Tamanca, 3), Tihuya (Chedey, 2) y Aridane (Mayantigo, 1).

La cultura benahoarita se desarrolló durante unos 2.000 años hasta que, en 1493, las huestes de Alonso Fernández de Lugo acabaron, mediante una vil traición, con la tenaz resistencia de Tanausú y sus seguidores, que se habían atrincherado en los abismos de la Caldera de Taburiente.

 
 
 
  Créditos - Universidad Ambiental de La Palma