productos-naturalesTener un jardín en casa o algunas plantas implica tener en cuenta ciertos cuidados para mantenerlas sanas, bellas y radiantes. Hay personas que tienen buena mano con las plantas, mientras que a otras pareciera no irles tan bien; pero siguiendo unos consejos sencillos casi cualquiera pueden lograr que sus plantas crezcan, se mantengan verdes, brillantes, fuertes y saludables.

 Conoce a fondo a tus plantas

Para brindarle un correcto cuidado a las plantas debe conocerlas y saber cuáles son sus características. ¿Qué pistas tenemos? Es importante saber si requieren sol o por el contrario deben estar en sombra, la cantidad de agua que necesitan y la frecuencia con la que deben ser regadas, el tipo de tierra que les favorece, si son propensas a ser atacadas por cierta plaga, cuándo deben podarse o si por el contrario no es necesario hacerlo. Mientras más datos se tengan, mucho más fácil será ofrecerles un cuidado adecuado y personalizado para cada especie.

 Atención de primera

el-cuidado-de-las-plantasYa cuando sabes todo sobre tus plantas, debes darles la atención que merecen. Para esto, ofréceles:

  • Un lugar óptimo. Toda planta requiere un proceso de adaptación, cuando hayas ubicado el lugar perfecto para ellas debes procurar no moverlas demasiado: así les ofrecerás seguridad y tranquilidad para que crezcan sanas.
  • El abono adecuado. Debes asegurarte de entender qué tipo de tierra se debe utilizar para abonar las plantas. Cuide que la que vayas a usar tenga los nutrientes necesarios para que la planta crezca fuerte y saludable.
  • Riego regular, justo y necesario. Darle suficiente agua, sin excesos, es crucial para la vida de toda planta. Esto también ayuda a que los insectos se mantengan alejados. La tierra debe permanecer húmeda, no puede secarse ni resquebrajarse. El mejor momento para regar las plantas es durante la mañana o al final de la tarde, jamás cuando los rayos del sol sean muy intensos.
  • Fuera hojas secas. Si aparecen hojas secas o hay flores marchitas se deben cortar para que la planta pueda utilizar su energía en las ramas que tienen vida y que siga prosperando y creciendo. Hablarles y tratarlas con cariño es un buen aliciente para las plantas.