Un sistema diseñado para evitarnos pequeñas tareas que hay que realizar a diario, un sueño. Hoy, gracias a la automatización del hogar la domótica  que consiste en el conjunto de técnicas de gestión automatizados aplicados a la vivienda. Este dispositivo en el hogar es  sinónimo de confort y progreso,  trabaja con tecnologías modernas que controlan los dispositivos remotos en su casa.

Nos permite administrar su hogar con facilidad, incluso en su ausencia, se aplica a todos los dispositivos de accionamiento eléctrico (iluminación, calefacción, audiovisuales, electrodomésticos, alarma, temperatura…), todo es posible! Fácil de usar,  está  dirigido a una familia para descargarla de tareas, como a los aficionados de las nuevas tecnologías. También es muy útil para personas dependientes, ya que facilita su trabajo diario.

La domóticaSe basa en la comunicación de la red de los dispositivos eléctricos. Es gracias a esta red, que funciona como un intermediario entre las unidades de control y los dispositivos que ordenan   que la información sea transportada del transmisor al receptor. Por ejemplo, ¿usted desea cerrar las persianas en todas las ventanas de su sala de estar?  Orden básica o bien en conjunto, esta orden la daremos con un mando a distancia o un ordenador y se realiza, de acuerdo con sus instrucciones, en el momento deseado. Sus persianas se cerrarán sin tener que mover un dedo. Sin embargo, a pesar de esta verdadera facilidad de uso, la automatización del hogar no es muy utilizada, ya que su instalación puede requerir de reurbanización.

Las diferentes instalaciones de domótica

Hay varias opciones disponibles, dependiendo de si o no desea transformar su hogar al completo. Tres tecnologías conviven en el mercado: la red cableada por la tecnología (o línea fija), la tecnología de red inalámbrica y la comunicación con tecnología Powerline (PLC). La tecnología para el cable de red, considerada como la más fiable, es la que ofrece sus características más desarrolladas. Se instala un cableado navegando por toda la casa (lo que implica necesariamente un trabajo y reformar ciertos elementos) y hace que su casa quede completamente insensible a posibles interferencias electromagnéticas.

Si prefiere  la comunicación por ondas de radio, la tecnología inalámbrica apenas requiere trabajo y por lo tanto se puede instalar con relativa rapidez. Casi tan efectiva como la tecnología de red de cable, también crea muy poca contaminación electromagnética en el medio ambiente y puede presumir de ser una alternativa bastante fiable para un buen trabajo.

Por último, la tecnología Power Line Communication tiene por su parte una ventaja significativa. Su instalación no implica ningún trabajo adicional… y por lo tanto muy poco costo! La característica especial de esta instalación es el uso de los enchufes eléctricos como transmisor. Sin embargo, a diferencia de los dos métodos anteriores, tiene la desventaja de generar contaminación electromagnética.

Si lo construyes, parece claro que la mejor solución es la tecnología de red cableada. Por supuesto, las otras dos tecnologías no se evitan completamente, se puede, por ejemplo, combinar un sistema inalámbrico a la instalación de la red cableada. En caso de renovación o sustitución total del sistema eléctrico, la técnica de la red de cable sigue siendo ideal. En otros casos, es aconsejable optar por la tecnología inalámbrica o Power Line Communication. Powerline esta instalación es la solución más adecuada para los inquilinos, aunque sigue siendo más contaminante de forma electromagnetica.

El precio de la instalación varía dependiendo de la tecnología que usted elija. Tenga en cuenta también el hecho de que es probable que este trabajo lo tenga que realizar un profesional, especialmente si usted recurre al sistema de cable. También es posible encontrar kits de iniciación para realizarlo nosotros (ya sea inalámbrica o por  tecnología PLC). Podemos encontrar diferentes costos entre  300€ para el más básico y hasta 10.000 € para su uso por completo, para toda la casa. ¿Quién dijo que la comodidad no tenía precio?